La casa de los (malos) espíritus

Casi todo el mundo tiene una imagen de América fabricada a través de sus películas, pero existe una América profunda, la del Medio Oeste, mucho más desconocida, una tierra supersticiosa llena de tabúes y prejuicios donde sus habitantes viven creyendo en fenómenos paranormales, posesiones, presencias sobrenaturales y casas encantadas. Un territorio oscuro e ignoto en el que el tedio y el aislamiento rural pueden llevar a sus habitantes a estados de desconexión difíciles de explicar. Esa América es la que muestra «Indiana», de Toni Comas –barcelonés residente en Nueva York–. «La que más me interesa, la más esencialmente americana», afirma. ¿Eso pasaría en Nueva York? «Sería casi imposible, la gente está demasiado ocupada como para ir con fantasmas, parece más propio o relacionado con un tipo de vida rural, por eso se llama Indiana y se ha filmado allí, pero igual también existe y la gran ciudad lo enmascara y no se ve».

Una ciudad que te engulle y que al tiempo resulta fascinante: «Si quieres saber realmente cómo es este país, no vayas a Nueva York, eso no es América, es una mezcla entre Wall Street y el MoMA. La que vemos aquí no es la que estamos acostumbrados a ver en las películas y es fascinante, es la que ha votado a Trump, aunque haya más razones», explica.

Michael y Josh, dos viejos amigos conocidos como los «Spirit Doctors», recorren el estado de Indiana ayudando a personas traumatizadas por episodios de naturaleza sobrenatural. «El germen de la película es un documental que rodé sobre lo paranormal, pero la ficción puede acercar más a la realidad. Alguien dijo que la diferencia entre la ficción y la realidad es que la ficción tiene sentido», explica Comas. «A través de ella hemos intentado formalizar algo muy complejo, ¿por qué alguien es capaz de ver un fantasma? Yo me muestro bastante escéptico sobre este tipo de fenómenos, pero a la gente sé que le fascina». Dice un sacerdote al principio, «si anuncio que voy a hablar de Jesús aparecen diez personas, pero si digo que es del demonio se reúnen doscientas».

El poder de lo que no se ve

¿Tanto atrae lo oculto? «Siempre ha sido así, la novela gótica… lo oscuro es fascinante. Hay gente que se siente muy atraída y yo creo que en el fondo es algo que hace estar más vivo, exponerte al miedo te hace sentir más vivo·, afirma. Gente que manifiesta ver sombras, escuchar ruidos, ver ovnis, tener experiencias demoniacas, presencias sobrenaturales, casas encantadas… «Yo no puedo aportar nada a eso, no creo en nada que esté al otro lado, pero sí los creo a ellos. Que yo no lo vea no significa que otros no lo hayan visto. Es parte del imaginario y por eso me parece tan interesante, forma parte de lo real, de nuestra cultura. Solamente ellos lo están viendo, es una de las características del fantasma, lo ve una persona y los demás no, es una experiencia individual, completamente psicológica».

Source: Cine

Fuente Original: La casa de los (malos) espíritus

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Author: admin

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