iPhone XS frente al iPhone X: ¿vale la pena cambiar?

Apple es mucho Apple. Sigue los cánones establecidos en la industria. Cada septiembre, desde las últimas generaciones, se da por hecho que habrá un nuevo iPhone. Y vaya lo ha habido. A lo largo del tiempo ha venido abriendo sus aspiraciones. Ha pasado de lanzar un único modelo que aguantara todo el año a dos. No contento con ello, desde el pasado curso ha optado por disponer de hasta tres modelos diferentes.

Ahora vuelve a replicar esa misma idea. Dos de ellos con similares especificaciones pero diferenciados por tamaños, los iPhone XS y iPhone XS Max. Y un tercero, llamado iPhone XR, que viene con ciertas renuncias para mantener el tirón entre los rangos medios y altos de la telefonía móvil. Todos ellos se asemejan a grandes rasgos al tomar inspiración del iPhone X, el dispositivo que conmemora el décimo aniversario del producto.

No abordan cambios muy relevantes a nivel estético; pantalla casi sin bordes, cámara doble -a excepción del «XR» y el siempre controvertido «notch», esa pestaña destinada a albergar las cámaras y los sensores principales. Por todo ello hay que resaltar que se trata de una generación continuista. Pero como se esperaba. La mayoría de mejoras se han realizado en el software y no tanto el hardware, auqnue si bien es cierto que, como en cada actualización del producto, es más potente. El iPhone X («ten» y no «equis», según la compañía) supuso un salto muy grande respecto a sus predecesores. La compañía ha trabajado sobre esa base para la confección del nuevo vestido para este curso.

¿Misma pantalla?
Tanto el iPhone XS como el iPhone X comparten las mismas dimensiones: paneles de tipo OLED de 5.8 pulgadas. El hecho de apostar definitivamente por los móviles casi sin bordes en sus tres modelos logra, de nuevo, ofrecer una superficie muy amplia en un formato comprimido. Otra visión es la inaugurada en el iPhone XS Max que sustituye a la familia «Plus», que se trata de un iPhone vitaminado que alcanza unas gigantescas 6.5 pulgadas, más incluso que la familia Note de Samsung.

A diferencia de la versión anterior, este nuevo modelo estrena un sistema llamado «HDR inteligente». Su misión es lograr una reproducción más realista y ampliar en la medida de lo posible la escala cromática de las imágenes. Lo hace a mediante un sistema de procesamiento de manera automática. Con ello se logra -promete la compañía- gestionar de una manera más vistosa los contrastes. El enfoque también parece estar dirigido a mejorar la experiencia en los juegos móviles.

Más espacio para guardar información
Con el tiempo, los móviles de 16 GB se han quedado obsoletos. Es muy poco espacio reservado a la convivencia del sistema operativo y todo el contenido que se va almacenando. Pero hasta hace cuatro días como quien dice, Apple se había agarrado a esta configuración como la principal versión que atraer a los consumidores.

Dado que la empresa nunca ha defendido la opción de añadir tarjetas microSD para ampliar el espacio interior del terminal, los usuarios se han tenido que aguantar con lo que ofrecía en cada temporada. Y si no, a tirar de servicios en la nube, un negocio fuerte que se refleja en los resultados de la compañía. Como Samsung y Apple suelen ir a la par, el Galaxy Note 9 ha hecho reaccionar a su competidor en esta temporada. Ahora, los nuevos iPhone tienen más capacidad. Para muestra la versión más cara: permite hasta 512 GB. Sobra y requetesobra.

Sumergible
La mayoría de los móviles actuales incorporan sistemas de protección de pantalla. Con el tiempo también se han hecho sumergibles en algunos casos. El modelo del pasado año no era para submarinistas. Y tampoco esta nueva versión lo es, pero, al menos, cuenta con certificación IP68 que garantiza que puede aguantar debajo del agua hasta dos metros durante media hora. En ese aspecto es superior al «X», pero esta prestación tampoco puede decantar realmente a un posible consumidor.

Cámara continuista con cambios de software
El nuevo «smartphone» intenta sacar provecho de la experiencia fotográfica, un apartado cada vez más importante y que representa básicamente una de las razones por las que muchos usuarios prefieren una marca que otra. En esta ocasión, la cámara de los iPhone XS vuelve a contar con dos lentes. Estabilizadas ópticamente y con sensores de 12 megapíxeles, se ha remozado el modo retrato: ahora está mejor definido y logra procesar las imágenes de una manera más lograda gracias a un software que apuntala, por fin, un modo de profundidad manual con el que se pueden modificar ciertos parámetros.

Más potente, claro, ¿necesario?
Otro de los aspectos en los que hay que poner el acento es en su potencia. Ofrece potencia a raudales. Para dar y tomar. Es gracias al microchip A12 Bionic con procesamiento neural, que puede presumir de ser el primero fabricado con el proceso tecnológico de 7 nanómetros. De seis interminables núcleos, el nuevo «cerebro» que integran los iPhone XS promete funcionar de manera solvente y rápido. Es, según las estimaciones de la propia compañía, que siempre hay que coger con papel de fumar, un 15% más rápido que el modelo anterior.

La pregunta es clara, si se tiene en propiedad un iPhone X, ¿interesa cambiarse al nuevo modelo? ¿Es una mayor potencia un aspecto tan importante para convencer al consumidor? Esto ya es entrar en psique de los usuarios, así que lo mejor es que cada uno lo valore. Y más teniendo en cuenta que es jugar con el dinero de cada vecino. Uno de los principales cambios en ese microchip es la inclusión de modelos de «aprendizaje automático». La inteligencia artificial se impregna ahora en todas sus tecnologías paralelas: desde el reconocimiento facial FaceID hasta las imágenes. No ha trascendido la memoria RAM -posiblemente los analistas cuando lo prueben en condiciones se podrá consultar- pero el terminal del año pasado ofrecía 3 GB.

Más batería… y con SIM doble
Por ahora se desconoce de manera detallada el tiempo que tarda la batería en cargars al 100%. Tanto el iPhone X como el iPhone XS permiten la carga rápida, pero si se quiere utilizar opción hay que pasar por caja. Y el cargador que acelera el proceso de carga no es barato que digamos. Pero ya se sabe, «manzana style». Eso sí, según los detalles anunciados, los huevos dipositivos ofrecen una mayor autonomía que el año pasado. Se gana hasta 30 minutos más de tiempo de uso. Que no es la panacea, pero algo se tiene que notar indudablemente. Otra de la novedades de esta temporada es la compatibilidad con doble tarjeta SIM. En España tal vez no es una práctica habitual, pero en países asiáticos sí suele ser normal tener dos tarjetas para redes telefónicas.
Source: Tecnología

Fuente Original: iPhone XS frente al iPhone X: ¿vale la pena cambiar?

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